2009/11/27

2005/01/15 Circular por Urbasa desde Bakaiku

Introducción
Nos desplazamos hasta Bakaiku Ander, Beñat, Eneko y Yo (Joseba) para dar un paseo circular por la sierra de Urbasa, visitando Santa Marina(1.068m), Iruaitzeta (1.144m), Baitza(1.183m) y San Adrian(1.113m).

Acceso
Nuestro punto de partida era la localidad de Bakaiku, para llegar ahí tuvimos nuestros problemillas, ya que salimos de la nacional y todo correcto Iturmendi a la derecha y Bakaiku por la izquierda, llegamos al cartel del pueblo y traía "Euskal Herrian Independentzia" y a la salida algo similar, como no teníamos la certeza de que ese fuera nuestro punto de salida seguimos hacia delante hasta que vimos que íbamos a pasar la nacional por un puente, eso no puede ser, tenía ojeado la ortofoto y ese puente estaba tras el pueblo, con lo que tuve que sacar el GPS para cerciorarnos y sí, ese era Bakaiku, aparcamos en la plaza del pueblo, y para las 9 ya estábamos en marcha.

Descripción
Cruzamos la carretera y tiramos hacia la parte alta del pueblo, dimos un pequeño rodeo, ahí vimos otros lugares para poder dejar el coche (para la próxima), tras pasar un paso canadiense junto una casa cogimos un cruce a la derecha, tras caminar por una pista con gran cantidad de barro, pronto entramos en el bosque, no lo abandonaríamos hasta el portillo que accede a la sierra de Urbasa, el barro estuvo presente el primer tercio de la ascensión, luego fue un caminar por el bosque en continuado ascenso.

Hiru Aitz


Caminando por la senda


Cielo nuboso


La climatología parecía favorable, a pesar que de camino a Bakaiku estaba todo cubierto, aún así había algo de nubosidad, aunque tenía pinta de que el tiempo estaba mejorando. Una vez llegados al portillo, vimos un poste indicador que nos marcaba la dirección hacia Santa Marina, y hacia unos restos prehistóricos próximos en línea recta, nosotros giramos hacia la derecha hacia Santa Marina (1.068m).

Santa Marina a tiro de piedra


Eneko tras superar el portillo


En poco menos de hora y media llegamos a Santa Marina, ahí vimos la iglesia (cerrada) un edificio que aparentemente estaba cerrado y otro con la puerta abierta, fuimos ahí (pensando que era el refugio) se encontraba en unas condiciones muy malas, había barro, restos,... aún así yo pensaba que aquel era el refugio, bueno pues que se le va a hacer, pero parte de la expedición decidió explorar el otro edificio, ¡bingo!, el primero que habíamos visitado era una especie de cuadra/establo para los animales, el segundo sí que era un refugio, con mesa y bancos para comer y una enorme chimenea para entrar en calor en los días invernales. Aprovechamos para almorzar ya que la nube nos pilló y hacía bastante frío, mientras comíamos llegaron dos vecinos de Altsasu con los que estuvimos conversando, ellos nos dijeron que en la puerta de al lado había uno mejor. Tras comer visitamos el segundo habitáculo, efectivamente se trataba de otra "habitación" muy similar a la anterior, pero esta tenía una tarima de madera, con colchones para dormir.

El exterior de Santa Marina


En el interior


Tras abandonar Santa Marina, fuimos a buscar el siguiente objetivo del día Baitza, pero antes hicimos una parada en los restos prehistóricos, se trataba de unas tumbas de la época de hierro (de 2000 a 900 a.C.), nos cogió la niebla, seguimos caminando guiados por el GPS, el sol calentaba de lo lindo y poco a poco consiguió fundir en parte aquella masa nubosa, abriéndose ante nosotros una balconada preciosa el valle de la Sakana, un ancho corredor entre tierras Alavesas y Navarras.

Niebla


Junto al cortado


Mirada atrás


Algunos pueblos de la Sakana


Seguimos el corte de la sierra hasta llegar a un bosque de rocas y hayas, el clima mejoraba por momentos, tras salir del bosque ya se veía Baitza sin ninguna dificultad, del mismo modo que las diferentes siluetas que sobresalen sobre el valle desde la sierra, cruzamos la valla que protege en días de niebla a los animales despistados, de ese modo podemos en su plenitud la belleza de esta sierra que nos ha cautivado (al menos a mí), con la sierra, el bosque,... en definitiva ¡la naturaleza!.

Bosque empedrado


Seguimos


Sobresale Baitza


Cortados


Bakaiku bajo nuestros pies


Panorámica de lo que dejamos atrás


Beñat y el abismo


Nubosidad retenida


Que pequeños somos


Dejamos atrás Iruaitzeta (1.144m)


Ganamos altura


Sin apenas esfuerzo llegamos a Baitza (1.183m), en frente nuestro está San Adrián, aunque no lo vemos ya que la masa nubosa todavía cubre esa zona de la sierra, hacemos un pequeño descanso y seguimos ahora en descenso hasta el portillo de Lizarraga, continuamos por la calzada entrando en un bosque increíble, si el anterior nos parecía que era bello este no lo era menos, no abandonamos la calzada hasta encontrar unas marcas de pintura en una piedra que nos indican que para ir a San Adrián tendríamos que girar a la derecha, ascendimos por un terreno sencillo con alguna que otra piedra para llegar a la ermita de San Adrián (1.113m), la niebla cubre la cumbre ya no podemos apreciar la mole de Beriain que se podía apreciar desde Baitza.

Buzón del Baitza


El vértice de la cumbre


Aralar


Por ahí seguimos


Acabamos de bajar de ahí


Mirada atrás, rasos y más rasos


Precioso bosque


La calzada romana


Ermita de San Adrián


Entramos en el refugio y ¡sorpresa! nos encontramos otros montañeros de Bermeo, ¡que pequeño es el mundo!, también se dice que "Bermeiotarra leku guztidxetan dauz!" (Hay Bermeanos en todas partes), hasta en la punta de San Adrián. Este no es un mal lugar para pasar la noche, tiene bancos para sentarse y una chimenea para hacer fuego, tras avituallarnos salimos fuera y ¡OH! vaya paisaje las nubes habían retrocedido unos metros se veía Beriain en su totalidad, con el valle de Ergoiena, los dientes se asomaban, aunque por desgracia no se veían lo bien que quisiéramos.

Foto de grupo


Valle de Ergoiena


Dientes de Lizarraga


Beriain cubierto desde la ermita


Panorámica


Cortados al Norte


Hay un buzón junto al refugio, lo vistamos y continuamos nuestra marcha siguiendo el camino que desciende hasta el bosque, se pasa junto una antigua borda con un cerco para el rebaño, antes de llegar al portillo nos volvimos a asomar al cortado para disfrutar de la vista.

Proximidades del buzón


Caminando sobre un cómodo tapíz


Antigua borda


Desde los cortados se aprecia la localidad de Lizarraga


Eneko al filo


En cinco minutos alcanzamos un portillo, atención hay dos, viniendo desde San Adrián es el segundo, el descenso se combinan varios paisajes el primer tercio circula por un bosque de hayas, el camino está cubierto de hojas que amortiguan nuestros pasos, en el segundo tramo caminamos bajo la mirada de las Hiru Aitz por un sendero de pedrera, y el tramo final por unas pistas que nos llevan sin equivocación a Bakaiku, la pista termina en el paso canadiense del inicio.

Cómoda senda


Agur Beriain


Etxarri-Aranatz con Aralar de fondo


Hiru Aitz


Llegando a Bakaiku


Como anécdota comentar que tras cambiarnos decidimos tomar algo y pensando que era un bar entramos a la sociedad de unos chicos, que nos redirigieron al bar del pueblo.

Destacar el gran tamaño de Urbasa, y las posibilidades que da ya sea para una travesía de varios días o para circular por las pistas que hay en la bicicleta de montaña.


Mapa


Perfil


Datos técnicos
Distancia: 16,5km
Desnivel: 800m (positivo)
Tiempo: 5:15 (con paradas)
Descargar el track: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=633040

3 comentarios:

jefoce dijo...

Ederra zirkularra, Joseba. Es una sierra que permite un montón de posibilidades. Nosotros subimos como vosotros y bajamos al oeste de Santa Marina. Mira que entrar a la sociedad...

Anónimo dijo...

Argazki batean bizarrik gabeko mutil gazte,gazte,gaztea ikusi arte ez naiz konturatutu noiz izan zen txango hori. Izugarri polita lainoen argazkiak. Fidel

Kunzuilh dijo...

Una ruta muy bonita. Llevo años sin ir y habrá que pensar en volver...
La niebla le da un juego estupendo!
Saludos.